Hace un tiempo, no creáis que mucho, fue en Semana Santa, en un viaje a Vilafranca, me fijé en un cartel en la carretera que ponía Ermita de Santa Elena, siglo XV o XVI, no se veía muy bien el siglo y menos conduciendo, total que cuando volvíamos de Vilafranca, no me lo pensé, me metí con el coche, era siglo XVIII, después de unos kilómetros llegamos al mas donde estaba la ermita, el mas de Santa Elena, la verdad es que me quedé maravillado, como puede ser que en un mas en mitad de las montaña exista una ermita como la que estábamos viendo, aprovechando que pasaba por la ermita el sendero PR-CV 407, tomé nota y me apunté su recorrido en esa lista que tenemos todos de caminos que queremos recorrer.

Hoy ha sido el día que hemos cumplido con nuestro objetivo de recorrer el Sendero de las Ermitas, el PR-CV 407, iniciamos nuestra excursión en Castellfort, en el panel que tiene este sendero en el pueblo, junto a la casella dels Caminers y el Peiró de les Eres, el camino nos dirige a la primera ermita, la Ermita de Sant Pere de Castellfort, por el camí de Sant Pere.

Cuenta la tradición que una noche, don Blasco de Alagón, atravesaba la montaña desde Riu de Truites (Vilafranca) en dirección a Morella cuando fue sorprendido por una fuerte nevada. Era casi imposible caminar y la situación era peligrosa.
De repente, en medio de la tempestad se atisbó una pequeña luz y el sonido de una campanilla que había colocado el asceta que vivía en la ermita. Como tantas otras noches intempestivas, trataba de auxiliar a los posibles viajeros perdidos en la montaña.
Don Blasco de Alagón partió al día siguiente con sus acompañantes y cuando oyó de nuevo el sonido de la campana clavó su espada en el suelo señalando el lugar donde se colocaría una cruz de piedra en señal de agradecimiento, prometiendo, además, que construiría un lugar de culto mayor que el que allí existía, como así sucedió.

Fuente: Viajar con Jaume I

Después de disfrutar de la ermita y las vistas que tenemos aquí, nos dirigimos en dirección al Coll de Sant Pere, cruce de las carreteras CV-124 y CV-126, donde nos encontramos un poste con las indicaciones del GR-331 Camí de Conquesta, cruzamos la carretera y seguimos por la CV-126 unos 220 metros, hasta llegar a un peiró que dejamos a la derecha y cogemos el camino que sale a la izquierda de la carretera, el assagador d’Ares o vereda de Castellfort, que tenemos que seguir hasta llegar a la carretera CV-126 buscando la segunda ermita del día, la Ermita de la Mare de Deu de la Font, eso sí antes, de llegar, nos desviamos al vértice geodésico del Folch, se trata de una cima de mil metros, otra de las actividades que estamos realizando con un grupo de amigos, después de hacernos la foto de rigor en el Folch, nos dirigimos de nuevo al assagador d’Ares o vereda de Castellfort y lo seguimos hasta la carretera CV-126, una vez aquí, cruzamos la carretera y seguimos las marcas del PR que nos llevaran, tras varios cruces de la carretera y un precioso bosque, hasta nuestro segundo objetivo del día, la Ermita de la Mare de Deu de la Font, tengo que reconocer que si me sorprendió la ermita de Santa Elena, esta tampoco se queda corta.

En 2010, el paraje de la Mare de Déu de la Font, fue declarado reserva de fauna por albergar importantes poblaciones de murciélagos, entre los que sobresalen, por su rareza, los de herradura.

Fuente: Viajar con Jaume I

Peiró

Una vez disfrutado de el entorno y el agua de la ermita, continuamos nuestro camino, recorremos unos metros la carretera hasta encontrarnos con un Peiró, el Peiró del camí d’Ares, apenas recorremos 50 m desde el peiró cogemos un desvío a nuestra derecha que nos lleva al Barranco de la Font, lo seguimos hasta llegar al assagador de Castellfort, teniendo en cuenta que al poco tenemos un desvío a nuestra derecha por el assagador del Mas Nou que nos lleva hasta Pou del Mas de San juan, donde giramos a nuestra izquierda para seguir por la Colada del mas de San Juan que nos lleva hasta el mas de Esteve, que lío de coladas, masos, assagadors, toda esta toponimia esta sacada de el Visor de Cartografía del ICV, desde el mas de Esteve nos dirigimos a la rambla de la Cañada de Ares, después de recorrerla 400 m. cogemos un desvío a la derecha, la vereda de la Font Volta que nos lleva a nuestro tercer objetivo del día y el motivo por el cual estamos haciendo este recorrido, la Ermita de Santa Elena.

La ermita se ubica en la masía del mismo nombre, aunque antiguamente se conocía como Masía de Les Solanelles. Construida sobre el montículo en el que se extiende el caserío del mismo nombre, está situada a unos 1000 metros de altitud.
Su construcción se debe a una promesa hecha por Miguel García del Mas de Racó y fue sufragada con los donativos de los habitantes de Ares, muchos de los cuales tuvieron que hacer sus aportaciones principalmente en especies: lana y trigo. Existe un cuaderno que recoge datos sobre las obras de la Ermita. ​
Fuente Wikipedia

Ya sólo nos queda una ermita que visitar, a la que nos dirigimos subiendo por el assagador de Santa Elena, tomároslo con calma, hasta llegar a la loma donde nos encontramos el cordel del mas de Pau y un montón de molinos de viento, como los mal llamo, o aerogeneradores.

Bajo mi punto de vista habría que hacer algo, pues estos aerogeneradores se reproducen con mucha facilidad, sólo tienes que ver las montañas de la zona, hablamos mucho de la polución y la contaminación de las ciudades, pero esto también es contaminación visual, el impacto que nos provoca el verlos es brutal, entiendo que tenemos que usar las energías renovables, pero causa menos impacto una planta de energía solar en sitios estratégicos que pueden tener muchas horas de luz y estar escondidos, además, no sólo es el impacto visual, es también el acústico, ya os digo que fue insoportable este recorrido, la idea de mi pareja y la mía era traer a un grupo de amigos a hacer este recorrido, pero me lo estoy pensando y creo que haremos otro, no sé si podría soportarlo, seguro que habrá gente que me dirá que es bueno, aunque también sé que cada vez hay más gente en contra.

Después de caminar junto a estos gigantes y cruzar el assagador del mas de la Lloma, descendemos en dirección a la carretera CV-126 que cruzamos y llegamos assagador de Santa Llúcia que nos lleva a nuestro cuarto objetivo, la Ermita de Santa Llúcia

La ermita, datada entre los siglos XIV y XV, es considerada por los especialistas como uno de los ejemplos más claros de iglesia de reconquista de toda la comarca. ​
Se tiene documentación de su existencia desde 1439, ya que aparece en el testamento de Antoni Blasco, en cuyos terrenos fue construida sobre un peiró o capilla más antigua. La ermita forma parte de un conjunto en el que hay, además de la vivienda del ermitaño, unos corrales y cobertizos, construidos posteriormente. En la base de una columna está escrita la fecha al revés: 4271 oñA, lo que nos indica que al menos esa parte fue concluida en 1724.

Fuente: Wikipedia

La ermita esta situada en un mas habitado y es un edificio más de los que tienen, puede ser un sitio interesante de ver, pero no nos entretuvimos en esta ermita y más después de haber estado en las otras tres ermitas.

Continuamos nuestro camino, que ya parece que llega a su fin, bueno, sólo lo parece, seguimos el camino por la colada de Santa Lucía, dejando a nuestra derecha el mas de Senent, cogemos la Colada del mas del Barranc, pasando junto al mas del mismo nombre o de Barrune, según donde lo consultas el nombre, aquí empezamos una subida, la penúltima del día, pasamos junto a la fuente de la Canaleta, a nuestra derecha, y seguimos subiendo hasta la loma d’en Blasco o tossal de Aguilar o Llomes de Folch, en la que se encuentra la Lloma Comuna del que se empezó a investigar en 2005.

La Lloma Comuna es un poblado fortificado que se halla en el municipio de Castellfort (Castellón), en la comarca de Els Ports. Ocupa una superficie de 6.000 m2 a 1.295 m de altitud en el extremo occidental del paraje conocido como Les Llomes de Folch.

Fuente: Castellón Arqueológico

Nos queda la última bajada por la zona de Los Toncados en dirección a la carretera CV-124, por este camino, camino espectacular, camino empedrado, nos encontramos una fuente de la que desgraciadamente no tengo el nombre, seguimos bajando hasta la carretera, afortunadamente, al poco tenemos un desvío a la izquierda que evita que lleguemos por la carretera hasta el pueblo, una vez en el pueblo sólo nos queda disfrutar de una visita al mismo.

Previous post SL-CV 64, Sant Pere de Castellfort
Next post Una vuelta por Castellfort

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: